Focusing se orienta a la terapia, mejorando significativamente los resultados

 

Una de las características más importantes de Focusing es que se complementa fácilmente  con otros enfoques terapéuticos, abriendo el potencial de cada método al añadir el poder centrarse en el diálogo con la sabiduría del cuerpo.

 

Queremos brindarles un espacio que le permita entrar profundamente en la experiencia de algo que está comenzando a sentir que le afecta significativamente y que es aparentemente insoluble.

Que pueda sentarse y estar con esto de forma abierta y curiosa para que algo se mueva y se desplace en su interior, cambiando la forma en la que el cuerpo lo está expresando.

Después de este cambio las personas muy a menudo experimenta la venida de una gran cantidad de ideas.

Lo que es interesante es que aunque estos pueden ser los mismos puntos de vista que se pudieron expresar antes, hay algo nuevo, que percibe diferente y que surge de un cambio corporalmente sentido que hace que ya no son meras ideas o intelectualizaciones.

Las personas se dan cuentan que si bien el problema no ha cambiado, ellas son diferentes respecto al mismo,  se sienten mas libre y con capacidad para avanzar y alcanzar las metas que le dan sentido a su vida…algo que en realidad estaba ahí, esperando para poder seguir mejorando como persona en todos los aspectos de su vida.

En un principio que se puede esperar de una sesión

Entenderse así mismo más profundamente

Experimentar una nueva perspectiva sobre el asunto o problema

Obtener alguna claridad de cómo seguir el proceso…

 

Algunos de los beneficios que se pueden experimentar

Sensación de alivio y claridad en la vida

Más compasión hacia sí mismo

Más posibilidades, opciones y nueva energía para seguir adelante… 

Después de haber experimentado en una sesión introductoria se puede seguir profundizando si se desea trabajar un asunto específico y sentir los beneficios que Focusing puede traer a su vida.

Asuntos que se pueden trabajar con Focusing

Focusing Orientado a la Terapia es útil para trabajar la complejidad del trauma pero no se limita a esto, sirve también para otros asuntos o problemas, así como para tratar cualquier tema.

También puede ser un recurso excelente para las personas qué se sienten estancadas en su terapia y para los terapeutas y profesionales que se dan cuenta que no hay avances, que una y otra vez surge lo mismo y parece que nada cambia en la problemática de sus clientes y/o pacientes. Sirve para destrabar eso que Gendlin llama “puntos muertos” en la terapia.